Terapia EMDR online
Integrar el pasado para mejorar el presente
La terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es un enfoque psicoterapéutico que ayuda a procesar experiencias que han quedado “atascadas” en el sistema nervioso.
A veces, cuando atravesamos situaciones difíciles, nuestro cerebro no consigue integrarlas por completo. Estas experiencias pueden seguir activándose en el presente a través de emociones, pensamientos o sensaciones corporales, como si una parte de lo vivido continuara sucediendo. De este modo, pueden estar en la base del malestar que experimentamos en el presente.
Si esto resuena contigo y crees que la terapia EMDR podría ayudarte, en Orballo Psicología puedes reservar una primera cita gratuita. Un espacio de consulta breve, donde podré orientarte mejor sobre este enfoque y sobre cómo podría ajustarse a tu caso.
¿Cómo realizamos la terapia EMDR en consulta?
A través de la estimulación bilateral trabajamos desde lo que se conoce como atención dual: una parte de ti conecta con el recuerdo, mientras otra permanece en el presente, en un entorno seguro. Esto permite que el cerebro procese la experiencia de forma más adaptativa, reduciendo el malestar y consiguiendo que el pasado se quede en el pasado.
La terapia EMDR se realiza en 8 fases que van desde la recogida de información hasta la fase de reevaluación y seguimiento. Estas se pueden agrupar en 3 grandes bloques:
Primera parte: Recogida de Información y Preparación
Primero, se lleva a cabo la recogida de información. Normalmente, esto se hace mediante la elaboración de una línea de vida sobre la historia del paciente. Ahí hablaremos sobre los recuerdos negativos y también los positivos más significativos de la persona. Durante esta fase podemos empezar a entender cuáles son los recuerdos que están en la base del malestar actual. Los recuerdos positivos también nos servirán para conocer las fortalezas con las que contamos. A continuación, ya podemos empezar a realizar algunas tareas para la preparación antes del procesamiento. Estas consisten en técnicas de estabilización que ayudarán a que la persona tenga más recursos a la hora de enfrentarse al material traumático.
Segunda parte: Reprocesamiento
Una vez que ya tengamos conceptualizado el caso con toda la información necesaria y preparado al paciente para el reprocesamiento ya podemos empezar a abordar los recuerdos traumáticos. Primero, se elige el primer recuerdo para trabajar y se hace una evaluación del mismo. Esta evaluación consiste en identificar emociones, sensaciones y pensamientos asociados, así como su malestar.
A continuación, llevamos a cabo la desensibilización. Esta se puede hacer mediante movimientos oculares u otras técnicas de estimulación biltateral como la auditiva. Lo importante es que la atención vaya de un lado al otro. Esta estimulación se hace por tandas hasta que el malestar (asociado a ese recuerdo concreto) se reduce completamente.
Cuando esto pasa llegamos a la fase de instalación, mediante la que volvemos a hacer estimulación bilateral para fortalecer un pensamiento positivo que queramos asociar a ese evento traumático. Por ejemplo, un sentimiento de valía personal.
Además, hacemos una revisión de las sensaciones físicas para comprobar que en el cuerpo no se haya quedado ninguna sensación que pueda significar malestar.
Tercera parte: Cierre y Reevaluación

Si hemos podido cerrar el trabajo con ese recuerdo, en la siguiente sesión haremos una reevaluación con el objetivo de comprobar que los avances se mantienen. Si esto es así podemos revisar el plan de tratamiento y continuar con el reprocesamiento del siguiente evento traumático.
Todas estas fases se integran durante el proceso terapéutico y esto puede darse de dos formas:
Que iniciemos la terapia directamente con este enfoque: en este caso se siguen las fases como están expuestas y solo volvemos al reprocesamiento cuando se escojan nuevos recuerdos que procesar.
- Que empecemos trabajando con otras técnicas y en un momento dado tomemos la decisión de reprocesar algún recuerdo. En este punto la parte de recogida de información e incluso preparación ya estará muy avanzada y se podrá hacer de forma más ágil. Esto es así porque la línea de vida, por ejemplo, es un recurso que se utiliza en la evaluación en la mayor parte de los casos. Como también lo son los ejercicios de regulación emocional necesarios para prepararnos para el procesamiento.
Ambas situaciones son válidas y ninguna tiene que ser mejor que la otra. Simplemente responden a las necesidades y características individuales de cada persona.
¿Qué puedes esperar de la terapia EMDR?
Después de un tiempo trabajando con Terapia EMDR es habitual que se den algunos cambios como:
Sentir que ciertos recuerdos reducen la intensidad emocional.
Comprender mejor el origen de algunas dificultades actuales.
Experimentar una mayor sensación de calma y seguridad.
Afrontar determinadas situaciones con más libertad y menos bloqueo.
Menos culpa y/o ansiedad asociada a determinadas situaciones.
Es importante recordar que el objetivo de la terapia no es olvidar lo vivido, sino ayudar a que esas experiencias dejen de generar el mismo malestar.
¿Quieres saber más sobre cómo la Terapia EMDR puede ayudarte?
Solicita ahora una primera cita gratuita de orientación y hablaremos de tu caso concreto.
Preguntas frecuentes sobre la terapia con EMDR
¿Qué se siente durante una sesión de EMDR?
Durante una sesión de reprocesamiento pueden aparecer pensamientos, recuerdos, emociones o sensaciones corporales. Es un proceso guiado en el que no tienes que hacer nada “bien” ni forzar nada: simplemente permitir que lo que surja vaya tomando su lugar.
Mi papel es acompañarte para que puedas atravesarlo de una forma segura.
¿Necesito contar todo lo que me ha pasado?
No es necesario entrar en todos los detalles de lo que has vivido. En EMDR trabajamos también con lo que sientes en el presente, sin necesidad de revivirlo todo ni de explicarlo con precisión. El objetivo es que puedas procesarlo de una forma más amable.
¿Es efectiva la terapia EMDR?
La terapia EMDR cuenta con una amplia base de evidencia científica. Aunque se ha investigado especialmente en el ámbito del trauma, también se ha ido aplicando a otras dificultades como la ansiedad, la autoestima o los duelos con muy buenos resultados.
Más que una técnica concreta, el EMDR es una forma de trabajar cómo el cerebro procesa las experiencias, facilitando que aquello que hoy genera malestar pueda integrarse de una manera más adaptativa.
¿Cuántas sesiones necesitaré?
Los tratamientos que utilizan enfoques con EMDR pueden ser incluso más rápidos cuando se trata de procesar experiencias traumáticas. Sin embargo, el número de sesiones que puede necesitar una persona depende de muchos factores y cada caso es único. Así que no hay un número fijo de sesiones. Algunas personas notan cambios en pocas sesiones, mientras que otras necesitan un acompañamiento más prolongado.
Lo iremos viendo de forma conjunta, respetando tu ritmo y lo que vayas necesitando en cada momento.
¿La Terapia EMDR funciona si se hace online?
Sí, el EMDR también puede realizarse de forma online de manera eficaz. Existen adaptaciones específicas para este formato que permiten trabajar de forma segura y cómoda desde tu propio espacio.
¿Cuál es el precio de las sesiones?
La terapia EMDR es una de las técnicas que pueden utilizarse en terapia. Aunque pueda llegar a ser el enfoque principal del tratamiento, el precio de las sesiones en las que lo llevemos a cabo será el mismo que las demás sesiones, sin que haya una distinción de precio según las técnicas utilizadas. Puedes consultar mis tarifas aquí.
